La diabetes es un desorden del metabolismo, el proceso que convierte el alimento que ingerimos en energía. La insulina es el factor más importante en este proceso. Durante la digestión se descomponen los alimentos para crear glucosa, la mayor fuente de combustible para el cuerpo. Esta glucosa pasa a la sangre, donde la insulina le permite entrar en las células. (La insulina es una hormona segregada por el páncreas, una glándula grande que se encuentra detrás del estómago). Las estadísticas mundiales y locales son alarmantes. Es una enfermedad que no presenta síntomas y que, en nuestro país, la mitad de los afectados desconoce padecerla. La importancia de la consulta médica, el seguimiento y los riesgos. La diabetes es una enfermedad que afecta el modo en que el cuerpo humano utiliza la glucosa, la forma principal de azúcar en sangre. La glucosa proviene de los alimentos que consumimos y es la mayor fuente de energía necesaria para estimular las funciones del cuerpo humano. A pesar de todos los avances en el tratamiento de la diabetes, la educación del paciente sobre su propia enfermedad sigue siendo la herramienta fundamental para el control de la diabetes. La gente que sufre de diabetes, a diferencia aquellos con muchos otros problemas médicos, no puede simplemente tomarse unas pastillas o insulina por la mañana, y olvidarse de su condición el resto del día.

Cualquier diferencia el la dieta, el ejercicio, el nivel de estrés u otros factores puede afectar el nivel de azúcar en la sangre. Por lo tanto, cuanto mejor conozcan los pacientes los efectos de estos factores, mejor será el control que puedan ganar sobre su condición. El propósito es prevenir con educación confiable las complicaciones que pueda traer la diabetes, lo cual ayuda definitivamente como lo indican los estudios multicéntricos de varios países y la experiencia médica cuando indican que la persona con diabetes que se aprende a controlar, tiene menos o ninguna posibilidad de complicación. La insulina trabaja como una llave que abre las puertas de las células y permite el ingreso de la glucosa. Sin la insulina, la glucosa no puede llegar hasta las células (las puertas permanecen "cerradas" y no hay una llave) de manera que se queda en el flujo sanguíneo. Como resultado, el nivel de azúcar en la sangre alcanza niveles más altos de lo normal. Los niveles elevados de azúcar representan un problema porque pueden provocar varios problemas de salud. Dada su condición de enfermedad predominantemente vascular, la diabetes puede comprometer el funcionamiento de arterias de mayor y menor calibre, lo cual afecta a diferentes órganos tales como el corazón, riñones, ojos y miembros inferiores. Todas estas posibles complicaciones se pueden prevenir con el adecuado control metabólico y la consulta médica periódica.

 

Si estas embarazada y el médico le dice que sus niveles de azúcar en sangre están un poco elevados. ¿Hasta qué punto debes preocuparte? Antes del descubrimiento de la insulina, las mujeres diabéticas tenían serios problemas para llevar adelante la gestación y dar a luz bebés sanos. Gracias a la utilización de esta hormona y a ciertas medidas preventivas, ahora es posible que también en estas circunstancias el embarazo llegue a término felizmente. Si ya eras diabética antes del embarazo, debes tener en cuenta que durante el mismo es necesario controlar tu enfermedad mucho más estrictamente. Se debe a que la gestación favorece la diabetes y las oscilaciones de la glucemia y pueden repercutir tanto en tu salud como en la del futuro bebé. La Asociación de Diabetes de Carabobo realiza una serie de reuniones para los pacientes diabéticos y sus familiares, de forma gratuita, los primeros domingos de cada mes en la sede del Colegio de Médicos del Estado Carabobo, ubicado en la avenida Los Colegios Urbanización Guaparo, donde además existe el servicio de venta de medicamentos en un horario de ocho de la mañana a dos de la tarde. Es fundamental que todo paciente con diabetes reciba información sobre los distintos aspectos de la diabetes. Esto le permite comprender la importancia de mantener valores normales de glucemia y otros parámetros de control para preservar los diferentes órganos de las complicaciones potenciales de la enfermedad.