El Parapente es un deporte cuyo nombre proveniente de las palabras "paracaidismo" de "pendiente".El parapente se considera como vuelo libre, diferenciado de la variedad donde se utiliza un motor como propulsor denominado para motor. Se trata de conseguir despegar, volar y aterrizar con un ala flexible por tus propios medios. El despegue se realiza a pie, normalmente desde el borde de una ladera encarada al viento. También es posible realizarlo con tornos mecánicos que un operador controla. El parapente en Venezuela es reglamentado principalmente por la Asociación Venezolana de Vuelo Autónomo (AVVA), la cual esta haciendo esfuerzos por federar el deporte a través del IND (Instituto Nacional de Deportes Popular). Un parapente es una aeronave hecha solamente a base de tela y cuerdas, sin ninguna estructura rígida aparte de la silla del piloto. El parapente es, realmente, un descendiente de los paracaídas de exhibición, no de los paracaídas redondos, sino de otros de planta cuadrada o rectangular formados por dos capas de tela, que tienen cierta capacidad de planear. A finales de los setenta, unos paracaidistas especializados en saltos de exhibición, probaron a despegar desde una pendiente muy inclinada para ahorrarse el remonte con el avión. Ese fue el comienzo. A partir de aquellos paracaídas que podían planear un poquito, se fueron diseñando perfiles aerodinámicos cada vez con más capacidad de planeo. Actualmente un parapente de diseño avanzado puede recorrer unos nueve metros por cada metro de altura que pierde (planeo 9/1) y alcanzar velocidades de vuelo de más de 50 Km/h, lo que para una estructura de tela ya es mucho.
   

     Con esta capacidad de planeo resulta posible aprovechar las corrientes de aire ascendente y permanecer sin aterrizar durante mucho tiempo, a veces horas. Incluso pueden aprovecharse las mismas corrientes ascendentes de origen térmico que usan ciertas aves para coger altura sin cansarse, y remontar, a veces acompañados por ellas, cientos y hasta miles de metros de altura sobre el suelo y viajar varios s kilómetros. Ésa es la máxima expresión del vuelo libre: el cross-country, el aterrizar muy lejos del despegue habiendo sobrevolado paisajes desconocidos. El parapente es sin duda un deporte muy técnico, como el ala delta, que no puede aprenderse de cualquier manera, que debe practicarse con prudencia y que nos obliga a conocer muy bien cuáles son nuestras posibilidades reales y nuestros límites. Practicado de esa forma no es peligroso.

Pero al ser una estructura flexible y carecer de elementos estructurales, tales como tubos y varillas que le den rigidez, ¿no existe el peligro de que "se arrugue y se caiga"?. En efecto, cabe el riesgo de que una turbulencia inesperada provoque el pliegue accidental de una parte del perfil de tela, pero esas incidencias a las que llamamos "plegadas" no son peligrosas, aunque sí necesitan un pilotaje adecuado para resolverlas con eficacia. La principal fuente de peligro en el parapente es el pilotaje imprudente o torpe. Por eso es necesario aprender este deporte en una escuela donde nos enseñen la técnica, la teoría y la práctica paso a paso, sin prisa, donde podamos hacer muchas horas de práctica sin despegar del suelo, levantando el parapente como si fuera una cometa ("hacer campa"). Esas horas de práctica son las que luego, en pleno vuelo, nos darán la tranquilidad de saber que dominamos nuestra máquina voladora. el parapente es en realidad "un saco lleno de aire". La presión de este aire contenido en su interior es lo que mantiene la forma aerodinámica de la estructura, que de esta forma ha pasado de ser un montón de tela a ser algo muy parecido al ala de un avión, es decir: una aeronave, una máquina voladora. El piloto tiene en las bandas, a la altura de su cabeza, unas anillas de tela, los frenos, de las que salen unos cordones que, tras ramificarse, llegan hasta el borde de fuga del parapente.      VENEZUELA Y DEPORTE